La carne en una dieta saludable

Con el nuevo nuevo año, nos planteamos nuevos propósitos y siempre la salud suele estar en las primeras posiciones. Es normal plantearnos cuál es el papel de la carne en una dieta saludable.

La mala alimentación es la principal causa de la aparición de enfermedades cardiovasculares, por lo que no debemos descuidarla. Una alimentación equilibrada, con la cantidad recomendada de carne en una dieta saludable, combinada con ejercicio físico son el camino obligatorio cuidar de nuestra salud.

La carne en una dieta saludable

En sí mismo no existe ningún alimento que contenga todos los nutrientes para mantenernos sanos, por lo que si queremos una dieta equilibrada, tendremos que combinar estratégicamente todos los alimentos.

En una dieta equilibrada están presentes todos los alimentos de los grupos de la pirámide alimentaria. De hecho, es indispensable la carne en una dieta saludable, ya que aporta grandes cantidades de proteínas de alto valor biológico, vitamina B12, hierro, potasio y zinc (entre otras muchas cosas). Estas proteínas son necesarias para la formación de las estructuras corporales, el fortalecimiento del sistema inmunológico y la regulación de numerosas funciones corporales que nos mantienen sanos y fuertes.

En una dieta saludable, los productos ultraprocesados no tienen cabida, así como las carnes ultraprocesadas, ya que se han relacionado con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas. También debemos evitar todos los alimentos que nos aportan un montón de calorías vacías, como dulces, bollería industrial, golosinas, comida rápida, refrescos, etc.

Carnes blancas

Cuando hablamos de lo fundamental de la carne en una dieta saludable, hacemos referencia especialmente a la carne blanca. No todas las carnes tienen las mismas características, las mismas propiedades nutricionales y la misma cantidad de grasa.

En promedio, las carnes blancas, como el conejo, el pollo o el pavo, contienen un 10% menos de grasa por cada 100 gramos que las carnes rojas. Es por eso que es frecuente encontrarlas en abundancia en cualquier dieta para perder peso.

Las carnes blancas más habituales en una dieta mediterránea son las de pollo, pavo y conejo. Las proteínas de las carnes blancas cuentan con el mismo valor biológico que las de las carnes rojas, pero con menos cantidad de grasas saturadas y menos colesterol. Aunque tampoco cuentan con tanto hierro y tanto zinc como las carnes rojas.

La cantidad semanal de esta carne en una dieta saludable es de unas 4-5 veces por semana. El resto de comidas es recomendable apostar por otros grupos de alimentos como el pescado, los huevos o las legumbres.

No pasarnos con la carne roja

La carne roja también tiene cabida en una dieta saludable, pero no debemos excedernos. Según los expertos, no sería recomendable consumir más de 350 gramos de carne roja a la semana para cuidar el colesterol.

En definitiva, la carne en una dieta saludable es fundamental. Como con cualquier alimento, debemos llevar controlada su frecuencia de su consumo e introducirla dentro de una alimentación equilibrada. Y no debemos dejar de lado los alimentos que predominan en la dieta mediterránea y que tan beneficiosos son para nuestra salud. Las frutas, las verduras, las hortalizas, las legumbres, los huevos y el pescado también deben estar presentes de forma equilibrada en nuestra alimentación diaria. Y, cómo no, todo cocinado con nuestro aceite de oliva virgen que tan preciado es en todo el mundo.

¡Esperamos que os hayan gustado nuestras recomendaciones para incluir la carne en una dieta saludable!